Hay recetas que son un salvavidas: rápidas, con ingredientes sencillos y con resultado de restaurante. Estas alcachofas con gambones al ajillo son exactamente eso.
Lo mejor es que, al usar corazones de alcachofa en conserva, ya tienes la parte “lenta” hecha: las alcachofas vienen cocinadas y listas para saltear. Tú solo te encargas del ajillo y de cocinar el marisco… y en minutos tienes un plato con saborazo, ligero y perfecto tanto para una cena como para un entrante de compartir.
Tip Mi Conserva: esta receta también queda brutal con langostinos si no tienes gambones.
Ingredientes (para 2 personas)
- 1 envase de Corazones de alcachofa Mi Conserva
- 8–10 colas de gambón (o 12–14 langostinos)
- 3–4 dientes de ajo
- 1 cayena (opcional, pero muy recomendable)
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
- (Opcional) Perejil picado para terminar
- 1/2 limón (para el toque final)
Tiempo total
- Preparación: 5 minutos
- Cocinado: 6–8 minutos
- Total: 12–15 minutos
Paso a paso: alcachofas con colas de gambón al ajillo
1) Prepara el marisco
Pela bien los gambones (o langostinos).
- Si quieres que quede más fino, retira también el intestino (la tirita oscura del lomo).
Sécalos con papel de cocina: así se doran mejor y no sueltan agua.
2) Escurre las alcachofas
Saca los corazones de alcachofa del envase y escúrrelos bien del líquido.
No hace falta secarlos del todo, pero sí quitar exceso para que salteen y no “cuezan”.
3) Haz el ajillo (la clave)
En una sartén amplia, pon un buen chorro de aceite de oliva y añade los ajos laminados con la cayena.
Calienta a fuego medio-bajo y deja que el ajo se dore poco a poco (sin prisa).
⚠️ Importante: si el ajo se quema, amarga. Mejor dorado suave.
4) Cocina los gambones
Cuando el aceite esté aromático y el ajo empiece a coger color, sube un poquito el fuego y añade los gambones.
Cocínalos aproximadamente 2 minutos por lado (en total unos 4 minutos), hasta que estén rosados y firmes. Añade una pizca de sal.
5) Añade las alcachofas y liga sabores
Incorpora las alcachofas escurridas a la sartén y saltea 1–2 minutos junto al marisco para que se integren los sabores del ajillo.
Si te apetece, añade un poquito de perejil al final.
6) Emplata y remata
Sirve al momento y termina con:
- Unas gotas de limón (poquito, solo para levantar el plato)
- Un toque de pimienta (opcional)
Presentación recomendada: en cazuela de barro, queda preciosa para compartir.
Trucos para que queden perfectas
- Ajos lentos: mejor dorado suave que fuego fuerte.
- Sartén amplia: para que el marisco se dore y no se cueza.
- Alcachofas al final: solo 1–2 minutos, para calentar y coger sabor sin romperse.
- Limón con medida: realza, pero si te pasas tapa el sabor del ajillo.
Variaciones rápidas
- Sin picante: quita la cayena y añade pimienta negra.
- Más “tapeo”: acompaña con pan tostado (porque el ajillo pide pan).
- Toque vino blanco: una cucharada pequeña al final (solo si te gusta ese matiz).
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar langostinos congelados?
Sí, pero descongela antes y sécalos muy bien para que no suelten agua.
¿Cuánto dura?
Lo ideal es comerlo al momento. Si sobra, guarda en nevera y recalienta suave en sartén.
Si te gustan estas recetas rápidas que quedan “de fiesta”, tener corazones de alcachofa Mi Conserva en la despensa es un acierto: abres, escurres y en 2 minutos lo tienes listo para saltear.

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