Jamoncitos de pollo en salsa de verduras
Casero, jugoso y listo en un minuto.
Jamoncitos de pollo cocinados a fuego lento con una salsa suave de verduras.
Una receta tradicional sin conservantes ni colorantes, perfecta para comer bien aunque no tengas tiempo.
400 g · 2 raciones
Jamoncitos de pollo en salsa de verduras: la comida del martes, resuelta.
Jamoncitos de pollo (56 %) cocinados en un caldo de pollo con zanahoria, cebolla, puerro y vino blanco, con tomillo, perejil y orégano. Salen enteros, con el hueso, como los de casa.
Es de los platos más ligeros del catálogo: 83 kcal por 100 g y 10 g de proteína.
Por qué gusta en casa
- 56 % de pollo, en jamoncitos enteros.
- Caldo de pollo de verdad como base, un 27 % del tarro.
- Sin conservantes ni colorantes.
- 400 g, dos raciones. Gusta a los niños.
Cómo servirlos
- Con arroz blanco o un puré de patata.
- Con patatas fritas caseras, la versión de domingo.
- Deshuesado y salteado, para rellenar unos tacos o una empanada.
Sin alérgenos de declaración obligatoria.
Información nutricional (por 100 g)
Calorías, 83 kcal
Proteínas, 10 g
Grasas, 3.8 g
-de la cual saturada, 1.1 g
Hidratos de carbono, 2.1 g
-de los cuales azúcares, 0.5 g
Sales, 0.7 g
Ingredientes: Jamoncitos de pollo (56%), caldo de pollo (27%) (agua, pollo, zanahoria, cebolla, puerro, vino blanco y sal), cebolla, zanahoria, aceite de oliva, tomillo, perejil y orégano.
- Proteína de calidad y vitaminas B (pollo)
La carne de pollo aporta proteína de alto valor y destaca por su contenido en vitaminas del grupo B (niacina, B6) y fósforo. - Verduras con fibra y compuestos de interés
La zanahoria es fuente de carotenoides (β-caroteno, precursor de vitamina A) y la cebolla aporta potasio, vitamina C y fibra; sus fructanos tipo inulina/FOS actúan como prebióticos dentro de una dieta equilibrada. - Perfil graso mediterráneo (aceite de oliva)
La salsa incorpora aceite de oliva, con predominio de grasas monoinsaturadas (≈ 70% AGM en promedio) y vitamina E. - Plato completo y práctico
Combina proteínas (pollo) + verduras (zanahoria, cebolla, puerro) en caldo aromático con hierbas; listo para calentar y servir, ideal cuando falta tiempo (mantén el calentado suave para conservar jugosidad).
1) Calienta la salsa, no el pollo (al principio).
Vierte la salsa (caldo + verduras) en un cazo y llévala a fuego medio-bajo hasta que rompa a hervir suave. Si la quieres más concentrada, deja reducir 2–3 min; si la prefieres con más cuerpo, espésala con una poco de maicena (disuelve 1 cda de maicena en 2 cdas de agua fría por cada taza de salsa, añade en hilo y remueve 1–2 min).
2) Reincorpora los jamoncitos y templa tapado.
Añade los jamoncitos a la salsa caliente, tapa y calienta a fuego bajo 4–6 min, meneando la cazuela de vez en cuando para que se calienten por dentro sin hervir fuerte (si te falta jugo, añade un chorrito de caldo o agua).
3) Opción “brillo final”.
Si te apetece un punto más sabroso, marca los jamoncitos 30–60 s en sartén muy caliente con una gota de aceite y napa con la salsa justo al servir (técnica habitual en guisos de pollo a la jardinera/guisados).
4) Acompañamientos que le van perfecto.
Arroz blanco, puré de patata o cuscús para recoger la salsa. Servir muy caliente.
5) Manejo seguro del sobrante.
Enfría rápido, guarda en recipiente hermético en nevera y recalienta siempre a 74 °C / 165 °F; consume las sobras en 3–4 días y evita recalentar la misma ración más de una vez
¿Lleva conservantes o colorantes?
No figuran en la lista de ingredientes. Recuerda que, por normativa europea, todo aditivo debe declararse en el etiquetado; si no aparece, no se ha utilizado.
¿Contiene alérgenos?
Por ingredientes no lleva ninguno de los 14 alérgenos de declaración obligatoria.
¿Cómo se conserva antes y después de abrir? ¿Cuál es su duración?
- Sin abrir: como cualquier conserva, guardar en lugar fresco y seco, protegido de la luz, y respetar la fecha de consumo preferente.
- Abierta: trasvasar a un recipiente hermético (no metálico) y refrigerar; consumir en los 2-3 días
¿Cómo calentarlo correctamente?
Es listo para consumir: calienta suavemente la salsa y templa los jamoncitos dentro. Por seguridad alimentaria, el pollo debe alcanzar 74 °C / 165 °F en el centro antes de servir.
Lo que dicen nuestros clientes