Codorniz en salsa
Sabor de caza, sin complicaciones.
Codorniz entera en salsa, cocinada al estilo tradicional con ingredientes naturales.
Un plato especial, listo en un minuto, sin conservantes ni colorantes. Perfecto para darte un capricho cualquier día.
400 g · 2 piezas · 2 raciones
Codorniz en salsa: dos piezas enteras, listas para servir.
Codorniz (50 % del tarro) cocinada en escabeche suave con cebolla, ajo, vinagre, aceite de oliva, pimienta y hierbas. Vienen dos piezas enteras: una por comensal.
Es el plato con el que quedas bien sin haber cocinado, y de los que más proteína tienen del catálogo: 16,6 g por 100 g.
Por qué gusta
- Dos codornices enteras, no troceadas.
- 50 % de codorniz sobre el total del tarro.
- Escabeche suave, con vinagre justo.
- 400 g, dos raciones. Sin conservantes ni colorantes.
Cómo servirla
- Templada, sobre un puré de patata o de manzana.
- Fría, en ensalada, con su propia salsa como aliño.
- Con arroz blanco y un poco de su escabeche.
Sin alérgenos de declaración obligatoria.
Información nutricional (por 100 g)
Calorías, 198 kcal
Proteínas, 16.6 g
Grasas, 14.1 g
-de la cual saturada, 1.53 g
Hidratos de carbono, 1 g
-de los cuales azúcares, 0 g
Sales, 0.79 g
Ingredientes: Codorniz (50%), cebolla, vinagre, aceite de oliva, ajo, sal, pimienta negra, tomillo, perejil y laurel.
- Proteínas de alto valor y micronutrientes de la codorniz
La codorniz es una carne magra con proteínas de calidad y aporta hierro, selenio y vitaminas del grupo B (niacina, B6), entre otros. - Perfil graso mediterráneo (aceite de oliva)
La salsa incorpora aceite de oliva, rico en ácido oleico (monoinsaturado). - Cebolla y ajo: fibra prebiótica y compuestos bioactivos
Cebolla y ajo contienen fructanos tipo inulina/FOS (fibra prebiótica) y compuestos azufrados característicos del género Allium, estudiados por su papel fisiológico dentro de una dieta equilibrada. - Hierbas aromáticas (tomillo, laurel, perejil): sabor y antioxidantes naturales
Las hierbas mediterráneas aportan compuestos fenólicos y aroma, contribuyendo al perfil sensorial del plato. - Listo para consumir
Es un plato preparado: puede tomarse templado/ambiente o con un calentado suave, lo que facilita comer bien con poco tiempo, manteniendo la calidad.
Opción A — Servicio templado/frío (la más clásica en escabeches)
Si el tarro viene de nevera, atempera 15–20 min.
Sirve a temperatura ambiente, que es como mejor se disfrutan los escabeches tras reposo, con la acidez equilibrada. Acompaña con patata cocida, ensalada verde o tostas.
Opción B — Servicio caliente suave (sin resecar la codorniz)
Separa las piezas de codorniz de la salsa.
Calienta la salsa a fuego bajo hasta que humee suave.
Reincorpora la codorniz y menea la cazuela 45–60 s; evita hervirla para que no se endurezca (la codorniz se reseca si se “pasa”). Si prefieres seguir la regla clásica del escabeche en caliente, puedes dar un hervor breve juntos y apagar.
Reposa 1–2 min y sirve. (Un hilo de AOVE y perejil picado al final le sientan muy bien).
Por qué así: los escabeches se disfrutan templados/ambiente tras reposo (mejor integración de sabores), y si se calientan, conviene hacerlo con suavidad; la codorniz, por su carne magra, se seca si se sobrecocina, de ahí el calentado corto y sin ebullición.
¿Lleva conservantes o colorantes?
No, es una elaboración tradicional con vinagre, aceite de oliva, verduras y hierbas.
¿Contiene alérgenos?
Por ingredientes, no incluye ninguno de los 14 alérgenos de declaración obligatoria
¿Cómo se conserva antes y después de abrir?
• Sin abrir: como cualquier conserva, lugar fresco, seco y protegido de la luz, atendiendo a la fecha de consumo preferente indicada.
• Abierta: trasvasar a un recipiente hermético (no metálico), refrigerar y consumir en pocos días (orientativamente 2–3)
¿Cómo servirla/recalentarla sin resecar la codorniz?
Los escabeches se consumen templados o a temperatura ambiente. Si prefieres caliente, calienta primero la salsa y templa la carne al final, evitando el hervor prolongado.
Lo que dicen nuestros clientes